APRENDAMOS A QUERER NUESTRA VIDA PROTEGIENDO NUESTRO CAPITAL NATURAL

Utilizar, Proteger y regenerar son términos que deben ser accionados en el momento justo que se determinará en base a análisis de conveniencia.

Las personas suelen preguntarse, ¿Por qué 20 años atrás los rayos ultravioletas provenientes del sol no tenían un efecto tan notorio sobre la piel de las personas y actualmente muchas personas padecen de varios tipos de cáncer en la piel, envejecimiento prematuro, pérdida de elasticidad en la piel, cataratas en los ojos, salpullido, picazón, resequedad en las áreas expuestas al sol? ¿Por qué en algunos países las temperaturas  son tan exageradamente fuertes que ocasionan incendios forestales?, ¿Por qué en estos tiempos el agua dulce abunda menos que en tiempos anteriores?, estas preguntas y muchas otras que se hacen los seres humanos constantemente se resumen en la aplicación de los siguientes términos: Utilizar, Proteger y regenerar.

Estamos acostumbrados a utilizar el resultado del gran esfuerzo de la naturaleza, para subsanar nuestro único cometido que es crecimiento y desarrollo económico o simplemente avance o globalización, pero no lo protegemos ni tampoco lo regeneramos ni restauramos implementando medidas y métodos que permitan la factibilidad de este proceso.

Ese gran resultado mencionado anteriormente en este artículo son esos frutos producto de los árboles y su frondosidad, esos materiales como piedra caliza, arcilla, arena que forman parte del suelo y el subsuelo y que se utiliza para crear el tan usado cemento para la construcciones que forman parte del capital físico, la madera proveniente de los árboles, el agua dulce de los ríos, biodiversidad, el aire, los recursos pesqueros y el paisaje, entre muchos otros elementos necesarios para la subsistencia saludable de los seres humanos en el planeta tierra. Estos componentes forman parte de la gran familia del llamado Capital Natural o mejor dicho Capital necesario para sobrevivir pero que debemos proteger y conservar.

Hablar del capital natural es referirse a esos activos naturales originados por la naturaleza misma sin que intervenga el accionar del hombre y que son patrimonio de la sociedad. Normalmente una persona cuando posee patrimonio o capital financiero después de haber realizado un gran esfuerzo físico y mental opta por regenerarlo por medio de métodos como la compra de acciones, otro negocio etc., pero con la idea de que su dinero pueda multiplicarse, pues eso debe suceder con el capital natural de una persona, como es considerado como patrimonio de la sociedad, la misma sociedad debe protegerlo y regenerarlo.

Generalmente cada elemento que conforma el capital natural no puede ser valorado en términos económicos o sea no poseen un costo, pero su uso adecuado tiene la capacidad de potenciar el crecimiento económico de un país, quiere decir que lo valorado económicamente es el resultado de su uso y no el capital natural en sí. Anteriormente el  manejo de la mayoría de estos recursos no implicaba que se le asignara un valor monetario y se consideraban bienes libres pero al observar que el resultado de su uso independientemente de que el mismo sea correcto es crucial para el crecimiento económico de un país empezaron a  considerarlo y aplicarlo, aunque pensando en un ahora y no en un mañana.

El concepto de capital natural fue introducido en la sociedad en los años 90 por Costanza y Daly (1992) y lo enunciaban de la siguiente manera: “Capital Natural es considerado como todo stock que genera un flujo de bienes y servicios útiles o renta natural a lo largo del tiempo”. Pero se queda un poco corta, porque no incluye todos los procesos e interacciones de los propios ecosistemas.

Actualmente podemos distinguir 4 tipos de Capital Natural de acuerdo a su durabilidad: 

1. Renovable: Los recursos renovables se renuevan de manera natural y mucho más rápido que los no renovables. Aunque hay mucha probabilidad de que las generaciones actuales y futuras no corran riesgos de carecer de ellos en algún momento. De todas maneras, esto no significa que los recursos renovables se puedan utilizar indiscriminadamente.
Un ejemplo de ellos sería, la tala de árboles, si bien es cierto que pueden plantarse más arboles que sustituyan a los talados, si la tala se produce a velocidades muy extremas, sí podría haber faltantes, y se puede dañar ciertos ecosistemas. Es por ello que aún en estos casos debe existir la planificación.

2. No renovable: Son aquellos bienes que ofrece la naturaleza, y que no pueden reponerse. Es decir, que se dispone de cierta dotación y que una vez agotados por el consumo, no habrá más disponible para su uso futuro. Por ejemplo el petróleo, gas natural, carbón.
Los recursos no renovables suelen formarse a través de procesos lentísimos, que tardan miles de millones de años, y estar heterogéneamente distribuidos sobre la superficie terrestre y en el subsuelo, esto último es que lo que sucede con los denominados recursos geológicos que comprenden a los energéticos y a los minerales.

3. Recuperable: Estos recursos se refieren a la atmósfera, agua potable y suelos fértiles.
4. Cultivado: Estos recursos se refieren a las áreas y sistemas de producción agropecuaria y silviculturales.
Para actuar pensando en las próximas generaciones y en vivir actualmente saludablemente debemos concentrarnos en la Restauración del Capital Natural ya que esta es necesaria para garantizar y mejorar la generación y el abastecimiento de los bienes y servicios naturales de los cuales dependemos para nuestra propia supervivencia y bienestar, pero también es necesaria para mantener los demás capitales que forman parte de los tres factores productivos, si no hay capital natural no hay capital físico ni capital financiero. 

Autora: Dalila Calcagno López



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